Lo que el exitoso Trío Arbós de España en combinación con el cantaor flamenco Rafael de Utrera hicieron sonar en la sala el martes por al tarde fue tan extraordinario como fuera de lo común”

— Mannheimer Post

El concierto del Trío Arbós con Rafael de Utrera nos permite una vez más irnos a la frontera de lo académico, expandir los términos antaño establecidos, deformar las características de tal o cual música y, en definitiva, hacernos pensar que en la música no hay blancos o negros, ni géneros populares o clásicos, sino una escala de grises, o mejor, una escala de colores en la que nada es lo que parece y todo puede ser cualquier cosa. La bulería para trío también fue una auténtica delicia, interpretada con tanta naturalidad que parecía una improvisación, un grupo de amigos que se juntan para tocar y, de algún modo tal vez lo fueran, el escenario, la música, ese «algo» que en este Festival Internacional de Arte Sacro está haciendo que, irónicamente, la música, o al menos la contemporánea, se empiece a desacralizar. Porque podemos hacer una historia de la música de España hablando solo de fandangos, que al fin y al cabo es un palo del flamenco, y también un color. 

David Santana Codalario 

 

Lo que el exitoso Trío Arbós de España con Juan Carlos Garvayo (piano y percusión), Cecilia Bercovich (violín, viola) y José Miguel Gómez (violoncello y percusión) — en combinación con el cantaor flamenco Rafael de Utrera — hicieron sonar en la sala el martes por al tarde fue tan extraordinario como fuera de lo común. Las obras, arregladas por los músicos del trío y escritas por los compositores actuales Thierry Pécou, Elena Mendoza, Jesús Torres, Aureliano Cattaneo, Bernhard Gander y Mauricio Sotelo, se caracterizaron por un alto grado de originalidad. Las obras perfectamente ensayadas cubrieron un amplio espectro entre la música contemporánea, improvisación y flamenco tradicional. Los más sutiles cruces de fronteras, tuvieron lugar junto a la imaginativa violinista Cecilia Bercovich, el magistralmente versátil pianista Juan Carlos Garvayo y el sensible chelista José Miguel Gómez. Una técnica perfecta les permitió sumergirse en la profundidad de los sonidos más diversos. 

Mannheimer Morgen, Her 

 

El español Trío Arbós propuso a conocidos compositores de música actual reflexionar y reinterpretar esta música y esta danza tradicional. Presentaron el resultado en la velada del miércoles en Lanserhaus (Eppan). Aunque todos los compositores tenían en mente la misma misión, el programa resultó muy variado porque cada uno de los compositores enfatizó un aspecto distinto de esta música. Sin embargo, a pesar de las distintas respuestas a la pregunta “¿Qué es el flamenco?” Los elementos esenciales de esta música se pudieron escuchar en todas las piezas en la magistral interpretación de los intérpretes que entusiasmó al público. 

Salto (Bolzano), Ruth Fulterer 

 

Después de la Canción de amor de Paco de Lucía, objeto de una adaptación del pianista Juan Carlos Garvayo en la que el Trío Arbós manifestó un sensible lirismo, acentuado por la llamativa agregación final de los tres instrumentos después de un claro protagonismo del piano, le siguió una de las obras más esperadas del programa; Bulería Arbós. Ritual en la que su autor, el compositor madrileño Mauricio Sotelo, se sumerge en la estética flamenca tomando como referencia musical el sonido de la viola, que por única vez en la velada cambió Cecilia Bercovich por su violín, acompañado por la percusión de los cajones rítmicos que utilizaron los otros dos miembros del trío, antes de la intervención final del Rafael de Utrera que impulsó con sentimiento jondo la conclusión de la obra, lo que levantó una verdadera ovación en el público que se citó en este concierto para escuchar a tan admirable cantaor. El Festival ha apostado en esta ocasión por un modelo de concierto en el que la transversalidad cultural ha sido la protagonista, entendida como esa nueva forma de exponer la confluencia de distintos géneros y estilos musicales, intención que funciona si es ofrecida con la imaginación y dignidad artística como la demostrada por el Trío Arbós. 

Scherzo, José Antonio Cantón 

 

Fotos para prensa